miércoles, 1 de junio de 2016

Prólogo (posible) para una edición de Rayuela de Malena Galuccio

Prólogo (posible) para  una edición de Rayuela: Un propuesta de cómo los jóvenes deberían leer la novela y por qué
Malena Galuccio

Suéltense, dejen que las palabras se entrecrucen y resuenen en sus vidas para guiarlos por un camino de eterna profundidad. Transfórmense en hormigas rojas, exprimiéndose por los ladrillos para encontrar el oro al fondo, no importa si se llegan a creerse una especie de Madame Bovary para poder sumergirse en la novela; eso sí, lo  fundamental después es que tomen la distancia necesaria para poder ingerir aquellas enseñanzas y tomarlas en cuenta para el futuro.
Julio Cortázar ha creado una biblia para muchos, mediante dos personajes. El lector logra crear una identidad, tomando varios pequeños detalles de diferentes situaciones para construir su propia imagen entre ellos. Se crean contradicciones y uno se encuentra marcado por diferentes características; es que la novela es como “el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección”, como quería Isidoro Ducasse. Estos rasgos opuestos son los que busca crear Rayuela, contradicciones de inquietudes cargadas de belleza. La Maga y Horacio son el ejemplo perfecto de las diferencias, un intelectual y una artista, juntos creando la belleza.
Mientras Cortázar escribía la novela, cuenta que esperaba tener lectores de su edad, hombres y mujeres de más de cuarenta años, pero se encontró con que Rayuela circulaba entre un público de lectores  jóvenes, es decir en un público que estaba en el proceso de transformación. Cortázar tuvo varias relaciones amorosas en la trayectoria de su vida, y todas tienen un punto en común: “todas las mujeres con las que he vivido, que no han sido pocas, todas sin excepción me han dicho en algún momento: ´Lo que a veces es terrible en tí es hasta qué punto eres un niño´”. Esta relación demuestra que Cortázar a lo largo de su vida siempre estuvo en ese proceso de formación, siempre buscando detalles para poder adquirir, y eso es fundamentalmente lo que trata de postular en Rayuela.
La lectura, la imaginación y el amor son aspectos de la cual se van a encontrar reflexionando sobre, varias veces encontrándose de acuerdo con la novela, pero otras veces en desacuerdo; pero esa sensacion de confusión y de estar desacuerdo es precisamente el juego de Rayuela,  el lector va construyendo su propia identidad con las casillas de la novela.

Repito, suéltense y déjen se llevar, no tengan miedo de que todo lo que se van a llevar de la novela serán lecciones y reflexiones. Aprovechen leer la novela por primera vez, aunque estoy segura de que la volverán a leer para poder exprimirla al máximo, cada vez entendiendo algo nuevo, un concepto, una palabra, cada vez imaginando las pinturas de Klee y escuchando resonar el jazz un poco más. 

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