Tus ojos me abrazan
y tu voz, me atrapa.
Nunca he visto una sonrisa tan hermosa
y al mismo tiempo engañosa.
Tu inteligencia me atrae,
Tu cuerpo me aísla.
Una esencia angélica te rodea;
un rojo aroma divino que consume
mis sentidos.
Me encuentro en un mundo
distinto.
Mi corazón corre a mil kilómetros
por hora,
Quisiera poder decirte todo esto,
poder volcar mis sentimientos
enfrente tuyo.
Pero sé que nunca me aceptarías.
Y por eso este mensaje es
dedicado a la nada, que al mismo tiempo es mi todo,
y que envuelve todos los días a
mi vida desgraciada.